Free Web Hosting Provider - Web Hosting - E-commerce - High Speed Internet - Free Web Page
Search the Web

EL AGOTAMIENTO ESPIRITUAL

TEXTO:   Mateo 11:28-30

TEMA:   EL  AGOTAMIENTO ESPIRITUAL

 OBJETIVO:  Que cada hermano entienda claramente que el Señor comprende su situación personal y El desea restaurar su vida de agotamientos espirituales, presiones, pesos-cargas, pecados, la pérdida del valor de la vida cristiana, y otros aspectos; y así darle valor a la vida  Cristo céntrica.

 INTRODUCCIÓN:

 Escuché el testimonio de una hermana que expresaba, el  sentirse  vacía, fría espiritualmente y hacía oración para que el Señor la llene con su amor y su poder. Hay que observar y analizar qué es lo que le causa un vacío en esta persona.

 BOSQUEJO:

 ¿Ha pensado usted en qué es lo que más le agota, le agobia?.  Para algunos la causa es su trabajo, otros son sus hijos, para otros es el esposo o la esposa.

 Una mujer decía de su esposo:  Este hombre no me ayuda, yo tengo que lidiar con todos los problemas de la casa, no cuento con su ayuda, etc.

 El esposo por consiguiente expresaba, esta mujer es muy dominante, no me hace caso, no se somete, quiere ordenarme, etc.

 A veces llegamos hasta la enfermedad, y no hay por qué hacerse el superman y dejar de reconocerlo, realmente no hay ningún pecado en ello.  ¿Quién no ha estado alguna vez enfermo?.  Para algunos ha sido crónico y creemos que con un buen tratamiento  médico y descanso, uno se  recupera, sobre todo que Dios esté con cada uno de nosotros tomando control de la enfermedad.

 Pero hablemos del agotamiento espiritual: Aquello que aún estando en buena salud física, no goza de la paz en todo su ser interior; por ello no tiene reposo, porque está tibio, o frío espiritualmente.

 Jesucristo quiere que vengamos a él, sólo ante él.  A medida que nosotros seamos tentados a realizar otras cosas, a buscar consuelo y ayuda sólo humana y no ante el Señor, veremos más lejos la solución al agotamiento espiritual.

 Para muchos el deseo de incrementar más bienes a su negocio ha sido causa para su cansancio, el despliegue excesivo de todo su contingente por tener y tener más.

 No hay nada de malo en trabajar muy duro y fuertemente, pero esto no tiene ocupar el primer lugar, ni quitar el gozo del Señor en tu vida, y por lo tanto, ya no se llegue a ver en ti vitalidad espiritual, sino cansancio espiritual en tu ser.

Caemos en la trampa de sólo  querer comprometernos en todo y hacemos que los creyentes se comprometan en todo y sin embargo nosotros mismos no nos comprometemos en todo.  A veces somos buenos para decir Dios ayúdame  ¿Qué debo hacer? Dios nos dice lo que debemos hacer  y no tomamos la decisión.

 He visto exigencias en algunos cristianos y exhortan a otros desmedidamente, pero vaya que por más espirituales que estos parezcan, ni ellos mismos están cumpliendo lo que exigen, que bueno que es para querer sacar la viga del ojo de nuestro hermano y sin embargo no sacamos toda la basura que tenemos en nuestros propios ojos, que en ocasiones están llenos de codicias, avaricias y de ganancias deshonestas, etc.

 Veo que hay cosas que llegan a ser más importantes que una verdadera y genuina comunicación con Dios.

 Nos damos cuenta que participamos en comisiones, grupos sociales y de ayudas a distintas instituciones benéficas y nos vemos comprometidos y atrapados en todo esto, y nuestra familia, nuestra relación con Dios y también el Servicio al Señor queda de lado, no es posible someter nuestra vida a nuestro propio razonamiento y omitir la Palabra de Dios, no necesitamos sabidurías humanas y dejar la que Dios nos ofrece sin medida.

 Yo entiendo que estoy  tratando con personas que su tiempo es limitado por sus funciones empresariales, de trabajo, pero se supone que estamos contando con cristianos que a pesar de su trabajo  es tan fuerte, Dios los renueva, están conectados con el Señor, tienen línea directa con él.

 La voluntad de Dios es que nos acerquemos a El de una manera profunda e imperativa, El lo pide.

 Argumento:  Cuando decimos Dios estoy cansado, dame fuerzas Señor, renuévame, continúa dándome paz, tranquilidad; usted se llega a sentir como nuevo a pesar de su enfermedad, Dios le da fuerzas y no decae su relación con Dios.

 "Sólo a través del Señor se puede hallar descanso para nuestra alma y tranquilidad espiritual".

 Dios nos ayude, no a ser perfeccionistas, ni a golpearnos el pecho, sino a que lo busquemos inmediatamente que empecemos a padecer de cansancio espiritual.

 Al recordar el caso del apóstol Pedro y cómo confió en él y en sus propias fuerzas; nos hace pensar en que nos podemos encontrar echando agua hacia arriba y pensando, a mí no me va a pasar, yo no me voy a mojar-¡cuidado! Porque es mejor pedir que el Señor nos ayude en lo que queremos hacer, antes que llegar a mojarnos.

Entonces, pensando en los atributos de Dios y como tiene El poder para sanar, debemos confiar en que solo El podrá llevar nuestra carga.  Busquemos del Señor Jesús, nunca nos desamparará; El está para socorrernos, El nunca falla, pues El es un verdadero  amigo permanente en quien podemos confiar.

¿Qué sería si el Señor fuera un ogro o como un ladrón que se lanza a arrebatarnos lo que tenemos?  Si así fuera, ya no sería Dios; pensando en todo esto ¿Creen ustedes que vale la pena o no confiar en el Señor?  La respuesta es obvia - ¡Claro que sí!

 Amigos: Dios quiere que pongas ese cansancio en sus manos; El quiere que vayas a El aún cuando todo te parezca oscuro y sin salida, Dios tiene una puerta que te conduce a El y si tú entras, tendrás un encuentro continuo con Su presencia.

 -Confía en el Señor

-Apóyate en Él

-Aprende a depender de Él

-Vamos, agarrémonos de Él, no corramos

-No temas porque Él estará contigo en donde quiera que vayas.  

Pastor Alberto Guaycha 

 LA VISIÓN  MENSAJES   VISITACIÓN  PEDIR ORACIÓN

CONTACTOS   ENLACES   PERFIL   GALERÍA DE FOTOS

PAGINA PRINCIPAL