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LA SANIDAD ESPIRITUAL O INTERIOR

 Objetivo: Que todo (hijo) siervo de Dios experimente la sanidad integral en su ser, por la obra del Espíritu Santo de Dios, para que pueda ser de bendición a otros miembros del cuerpo de Cristo compartiendo de esta plenitud de vida en el Señor.

 Introducción:  Detrás de cada persona, existe una historia en particular. Desde antes que de ser engendrados por nuestro padre y llevados en el vientre de nuestra madre, éramos ya objeto de la mirada de Dios, quien de antemano había concebido un plan perfecto para cada uno de nosotros.

Pasado el tiempo, tuvo lugar el día más glorioso cuando decidimos seguir al Señor Jesucristo y que sea nuestro Salvador y Señor. Todos los ministros nos identificamos con lo que luego se dio, el llamamiento divino y el irnos involucrando en el servicio a Dios y al prójimo en el Sagrado Ministerio... Desde allí hasta ahora hemos vivido tantas situaciones, compartido tiempos de ardua labor, gozo por ver la obra del ES en la vida de muchos, dolor con los que están atribulados, pero también algunos fuimos incomprendidos o quizás tenidos en poco, para poder servir en el ministerio; diversas experiencias que han quedado grabadas en nuestra mente y corazón. Pero, ¿qué de aquellos recuerdos que al venir traen consigo tristeza, y hasta lágrimas de sólo pensarlo?

Cuando esto ocurre, está siendo evidente que el alma está herida y requiere de sanidad y restauración.  Sí amados consiervos, no sólo el cuerpo puede enfermarse, sino también nuestro ser interior.  Por ello en esta tarde compartiré con ustedes acerca de la Sanidad Espiritual.

 I.                     ¿QUE ES LA SANIDAD ESPIRITUAL?  Sal. 103:3;  Prov. 3:5-8;  4:20-22.

1.       Es sanidad a nuestra alma. Curar las heridas emocionales que están impresas en la memoria y provocan actitudes y comportamientos inadecuados.

2.       Es salud al espíritu. Se dirige a la causa de la dolencia para que sea tratada y sanada.

3.       ¿Por qué se producen heridas de carácter espiritual?

a.        Cuando –a pesar de conocer al Señor, nos alejamos-  Jer.2: 13.

b.       La desobediencia a Dios (Su Palabra, Mandamientos) 2:19.

c.        La práctica continua del pecado: Pecados Voluntarios Ef.4: 27

Transgresiones de carácter espiritual (2), moral (1) y social (3).

Hechos Traumáticos: En el vientre materno, niñez, juventud, etc.

 

II.                   ¿CÓMO IDENTIFICAR A QUIEN NECESITA SANIDAD ESPIRITUAL?  Mt. 6:14-15 Efesios 2:22-32 Mt. 5:22-26 Marcos 11:24-26

La persona  que necesita de sanidad espiritual presenta las siguientes características

1.       No ama  ni permite ser amada. Dificultad para desarrollar afecto y pone barreras para recibirlo.

2.       No puede expresar sus emociones. Siente pero no puede manifestar lo que hay dentro.

3.       Teme ser rechazado y se rechaza a sí mismo. Prejuicio respecto de los demás y falta de aceptación.

4.       No se relaciona con nadie. Carece de amigos.

5.       Es hipocondríaco (afección nerviosa, tristeza).

6.       Sólo quiere agradar a otros (hipócrita).

7.       Conductas extremas que irrespetan a todo y a todos.

8.       Indiferencia e insensibilidad. No le importa nadie.

9.       Orgullo y autosuficiencia. Cree que no necesita de nadie.

10.    Hipersensibilidad. Todo le ofende y resiente a muerte.

 

III.                 ¿CUÁNDO TRATAR CON QUIEN NECESITA SANIDAD ESPIRITUAL?  Salmos 32:3-5

1.       No cuando otros lo presionen u obliguen.

2.       En el momento que reconozca su necesidad y busque ser sanado espiritualmente.

3.       Cuando haya sido confrontado con su pecado (si  es por alejarse de Dios o desobediencia a Su Palabra).

4.       Cuando decida entrar en la voluntad de Dios. Salud para todo su ser: Espíritu, alma y cuerpo y vivir bajo el señorío de Jesucristo.

5.       Cuando tenga bien claro lo que sufre pero más aún lo que va a recibir de Dios.

 

IV.                ¿CÓMO MINISTRAR LA SANIDAD ESPIRITUAL? 

1.       Desde el inicio pida al Señor amar –como Él nos enseña- a esta persona. Escuchar a la persona exponer su situación con franqueza, haciendo preguntas, brindado confianza.

2.       Entrar –por mutuo acuerdo- a tiempos de consejería. Dando bases y elementos aplicables al caso, Ej.- Evitar los conflictos e ignorar las ofensas.

3.       Realizar la HC de Carácter Espiritual y Emocional bajo código estrictamente reservado. (Hoja Adjunta).

4.       Evaluar la situación del individuo a través de la HCC Espiritual y Emocional. Por Ej.- Cómo ha sido  ofendido, resentimientos que tiene, traumas, conflictos internos, etc.

5.       Tener otra entrevista en la cual se expone a la persona las consecuencias de vivir herido y la provisión de Dios en Salvación y Salud para toda la humanidad.

6.       Debemos ir a la Palabra y buscar citas apropiadas a su situación, para ser aplicadas en su vida.

7.       Debemos enseñarle a retener su sanidad espiritual, porque hay personas que se sienten bien por un tiempo, pero luego vuelven a lo mismo:

a.        Anular viejos patrones de vida, costumbres y/o conducta inapropiada. Cambiar nuestra manera de pensar. Ro. 12:1-2; Fil.4:8.

b.       Renovarse continuamente en el espíritu de vuestra mente. Quitando lo viejo  tomando para sí lo nuevo en Cristo, esto es en la justicia y santidad de la verdad.  Ef.4:22-24.

c.        Vivir en perdón y reconciliación, a fin de no entristecer al Espíritu de Dios en nosotros. Ef.4:30-32.

8.       Si ya es salvo, proceder a la ministración. Esto consiste en orar por cada área de la vida, aspectos que influyen, llevando a cabo en el orden a seguir:

a.        Volverse A Dios. Is.5:7.

b.       En arrepentimiento confesar el pecado. 1 Jn.1:9.

c.        Renunciar y romper con toda atadura de impiedad. Col 3:5-10.

d.       Ser llena aquella(s) área(s)  con el señorío de Cristo, bajo el control del Espíritu Santo. En donde había obra de la carne, ahora hay fruto del Espíritu, para vuestro provecho. Ef.5:18.

e.        Permanecer en el Señor: Santificación, Palabra, Oración y Fruto Abundante para Dios y Su Obra.  Jn.15:4,7-8,-16.

9.       Preferiblemente varones a varones y mujeres a mujeres. Una persona dirige este tiempo, y la otra intercede. Al concluir este servicio, permita que el Señor hable a través de Su Palabra y exhorte a seguir adelante. Esto es posible gracias  la misericordia de Dios y a la obra del Espíritu Santo, por ello, solamente la Gloria es para el Señor Jesucristo, Salvador, Santificador, Sanador y Rey que Pronto Viene. Amén.

 

Conclusión: Esta labor no es fácil, pero es importante proveer de coyunturas, es decir alguien con compromiso y buen testimonio que esté continuamente  cubriéndonos en oración. El contar a terceras personas, aun cuando sean estas muy cercanas, es perjudicial, puesto que Cristo sana y restaura, pero algunos se encargan de recordar lo malo que hicimos o padecimos; esto no es saludable, además que no siempre guardan la confidencia, y es común ver personas más heridas, a causa de  la traición de sus confidentes, aún más si son líderes o ministros de la congregación.

El ministrar sanidad espiritual es el tratar con la parte esencial del ser, debemos de hacerlo con amor y misericordia: “I considerante a ti mismo, no sea que tú también seas tentado”, sobrellevando las cargas los unos de los otros, Gál.6:1-2. Y al servir en sanidad espiritual es indispensable no juzgar, porque el Único que juzgará a todos y ante Su trono es Dios,  Mt.7:1-2; Ap.20:12.

Aplicación: Cuando Jesucristo estaba cargando todos los pecados sobre sí en la cruz, la Biblia menciona en Isaías 53 que también llevó nuestras enfermedades y sufrió nuestros dolores; entonces por qué insistimos en seguir llevando las heridas en el alma, y tener nuestro espíritu angustiado?... Si usted hoy necesita y anhela ser sanado en su ser interior, le desafío a tomar para sí las bendiciones alcanzadas por el sacrificio de Cristo en la cruz. Y también poder ser canal de bendición y lo que hoy reciba de gracia así también lo comparan para quienes lo necesitan. Este es el momento para que establezca un compromiso con Dios de llevar a cavo la obra que ha hecho Jesús en usted:

 

1.        Él trajo Buenas Nuevas a los abatidos.

2.        Restauró los corazones quebrantados.

3.        Publicó libertad a los cautivos.

4.        Presos apertura de cárcel.

5.        A proclamar el año de la buena voluntad de JHV.

6.        A consolar a todos los enlutados.

7.        A dar gloria en lugar de ceniza.

8.        Aceite (Unción) de gozo en lugar de luto.

9.        Manto de alegría en lugar de espíritu angustiado.

10.     Serán llamados justos, para gloria del Señor y testimonio a todos. Is. 61:1-3.

 Pastor Lcdo.  Alberto Guaycha

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